jueves, 13 de abril de 2017

Una noche de Primavera

Lloran los grillos en el campo.  Se esconden las flores  detrás de los dolores.  Unas paredes blancas y dos fríos guantes  esperaban con ansias el fruto de aquel error.  En medio del silencio se escuchan los lamentos de una mujer  sin consuelo.  Ella solo ansiaba soltar  aquella carga que por nueve meses la vida le impuso.   Y mientras la lluvia caía  un ángel esperaba con ansias  a  dos ojitos  inocentes para sembrar en ellos el don de llover.   Y aquel pequeño corazon que muchos llamaron error,  se sostenía de un solo Amor.  Del único que desde antes de formarse  la amo.  

El  momento parecía eterno,  como eternas serian  las noches de soledad y tristeza que tendría que abrazar.  


Al fin la luz se anunciaba.  El corazón se aceleraba.   Llego la hora.   No entendía lo que estaba sucediendo,  pero pudo ver una luz.   En ese instante   unas manos le tocaron y  escucho una voz que le dijo:  Ya te tengo en mis manos.   Y comenzó el frió.  Por primera vez  tuvo miedo.  Y un torrente de emociones agitaban  aquel  corazón que se empeñaba en latir.  


Un noche de  primavera Dios quiso que yo naciera.  Y la verdad es que no se si celebrar o llorar;  Pero doy gracias al Señor que aunque  algunos no desearon mi  nacimiento  fueron las manos  de El las que me recogieron aquella noche lluviosa  y su amor el que me esperaba para derramar en mi  Su Maravilloso Plan.  Ya voy a cumplir  51  años  de  estar en las mejores manos.  


Doy gracias a  Dios porque  ha sido fiel a aquella Palabra,  y Su Propósito se cumple día tras día en este corazón que  hoy solo late por El.




Jackie

domingo, 27 de noviembre de 2016

La mente es un hermoso Jardín

En el Jardín de la mente,   donde los sueños nacen.   Allí donde florece la calma  y las estrellas gritan.   Donde muere lentamente la luna y crece la esperanza .     Donde brillan los fracasos y disimula la vergüenza,   Se acurruca la mas dulce canción a la existencia.    Allí donde la paloma hace su nido y la serpiente lo rodea.   Donde los proyectos duermen y las ideas mueren,  yace una  niña asustada con las manos atadas.   Allí donde siempre canta el ruiseñor  de la ilusión,    En ese  lugar en  donde se  guardan los anhelos se escucha el vaivén de las olas regalando poesías y  robando sonrisas.   Allí  vigila el eco del silencio atormentando los días y seduciendo los  miedos.   
Es ese lugar un Taller de Sorpresas,  un Cajón de Promesas  y un Jardín de Tristeza.